Tasmania es una isla al sur de la Australia continental, con sus propias comunidades e historias aborígenes. Los retratos conservados muestran decoración corporal que incluye escarificaciones, no solo tatuajes.
Las marcas en relieve cambiaban la textura de la piel y creaban diseños que podían verse y tocarse. Los adornos y otros detalles del aspecto ofrecían más formas de expresar identidad.
La expedición de Abel Tasman llegó a la isla en 1642 y la llamó Tierra de Van Diemen en honor de su patrocinador. Más tarde, el nombre quedó estrechamente asociado a la colonia penitenciaria británica. En 1856 fue sustituido oficialmente por Tasmania.
La violencia colonial, los desplazamientos y las enfermedades devastaron las comunidades aborígenes. Las antiguas afirmaciones de que su pueblo desapareció ignoran a las familias y la cultura que continúan. Los rostros de estos retratos pertenecen a esa historia más larga, no a una población que simplemente desapareció.
