La conquista española fue una serie de invasiones y ocupaciones coloniales en América, iniciadas con los encuentros caribeños de finales del siglo XV. Afectó a muchos pueblos con distintas tradiciones de vestimenta y decoración corporal.
Las comunidades taínas pintaban sus cuerpos y llevaban adornos de conchas, piedra y otros materiales. Estos objetos podían ser importantes en la vida cotidiana y las ceremonias. Los visitantes europeos no siempre entendían los diseños ni distinguían la pintura de los tatuajes.
La conquista trajo trabajos forzados, violencia, enfermedades y campañas contra las creencias locales. Las marcas a fuego impuestas a las personas esclavizadas eran diferentes de los adornos elegidos en una comunidad: eran marcas de control.
Muchas escenas conocidas se dibujaron o grabaron para lectores europeos. Revelan cómo los extranjeros representaban a quienes conocían, además de detalles de ropa, danza y ceremonias. Detrás de los encuentros dramáticos había sociedades con sus propios artistas, artesanos y formas de presentar el cuerpo.
