Mozambique es un país del sureste de África, hogar de los makua, los makonde y muchos otros pueblos. Sus historias incluyen llamativas tradiciones de marcas faciales y decoración corporal.
Algunos diseños se hacían cortando la piel y frotando pigmento en las heridas. Una vez cicatrizados, combinaban un color oscuro con la textura de una cicatriz. El tatuaje y la escarificación podían formar parte de la misma marca.
Los diseños makonde, conocidos como dinembo, incluían ángulos, zigzags, puntos y líneas rectas. La iniciación y el paso a la edad adulta eran ocasiones importantes, aunque las prácticas variaban entre comunidades.
Una disposición descrita en relatos antiguos utilizaba líneas cruzadas para dividir el rostro en secciones y hacerlo parecer casi cosido. Marcas similares aparecían en máscaras y tallas. El rostro decorado podía convertirse así en modelo para una obra de arte, además de dar una presencia personal poderosa.
