Las islas Ryukyu forman una cadena al suroeste del Japón continental, con culturas insulares propias y la historia del antiguo Reino de Ryukyu. Los relatos europeos también las llamaban Liukiu o Loo-Choo.
Los tatuajes femeninos de las manos, conocidos como hajichi, estaban entre sus tradiciones más llamativas. Círculos, triángulos y rombos decoraban los dedos, las manos y las muñecas. Los diseños variaban entre islas y podían ampliarse cuando una muchacha llegaba a la edad adulta o se casaba.
Los diseños podían expresar belleza, protección y pertenencia. Algunas creencias los relacionaban con la vida después de la muerte: las marcas permanecerían con la mujer cuando otras posesiones no pudieran hacerlo. Su posición en las manos los incorporaba al trabajo y al movimiento cotidianos.
Las autoridades japonesas prohibieron el hajichi en 1899, lo que contribuyó a su declive. Más recientemente, algunos tatuadores han explorado su recuperación. Las horquillas, las prendas tejidas y las joyas muestran otras caras de un mundo insular cuyo aspecto se formó mediante la artesanía local y las conexiones con otros territorios.
