Colombia es un país sudamericano donde viven muchos pueblos indígenas, desde comunidades de montaña hasta las de las tierras bajas amazónicas. Sus tradiciones de ornamentación incluyen la piel pintada, las marcas permanentes y los adornos cuidadosamente elaborados.
Los relatos históricos de la Amazonia occidental describen líneas en las mejillas y alrededor de la boca. Los viajeros no siempre distinguían los tatuajes de la pintura vegetal, que podía seguir visible durante días.
Los adornos de plumas, los collares y la ropa añadían diferentes colores y texturas al cuerpo. Cada pieza requería conocer los materiales y la ocasión en que se llevaría. Los diseños se hacían dentro de comunidades concretas, no según un único estilo de todo el país.
Los retratos incluyen a personas identificadas como coreguajes, uitotos y otras. Las joyas también aparecen en representaciones de los muiscas. Juntas, estas imágenes muestran las distintas formas de decorar un cuerpo dentro de las fronteras del mismo país actual.
